

Exactamente eso era lo que creía en un principio sobre Holanda, ya que no es especialmente conocido por sus playas; pero como las meigas (y como se deduce de las imágenes)"haberlas hailas".
Ayer, como todos los viernes, tocaba actividad "cultural" y para esta semana nos desplazamos a la provincia de Zeeland en el sur del país. Allí pudimos disfrutar de una parte más campestre de Holanda, tras un viaje de dos horas desde Utrecht cogimos las bicicletas para poder disfrutar mejor del paisaje -con bastante relieve para ser Holanda, ¡malditas cuestas!- hasta el dique de Oosterscheldekering una impresionante obra de ingeniería creado como respuesta a las inundaciones de 1953 donde tras un par de horas en uno de los museos-parque más aburridos pudimos disfrutar de un tiempo en la playa en el Mar del Norte (donde por extraño que parezca, el agua no estaba tan fría como había imaginado).
Un día alejados de la ciudad, con bicicletas (¡llevo una semana y aún conservo los dientes!) y aceptablemente entretenido.



Niño! Se acerca la hora del cambio de residencia. ¿como van los planes?
ResponderEliminarSaludos :)